domingo, 11 de diciembre de 2011

Let go, Let go


Supongo que ya no eres quien me dará mis lunas y mis estrellas en la noche, y supongo por el número de llamadas en mi celular, que quieres ser esa persona, ahora que ya dejaron de interesarme los colores de tu cielo.
Es cierto lo que dicen las canciones, se hace tarde y nunca parece que el día fuera a llegar pero llegó.
Ya no te amo, de hecho, siento que sólo te quiero de una manera muy sutil y medida y pensé que nunca iba a ser capaz, que siempre estarías ahí acechándome y que ningún hombre podría hacerme desvelar pensando besos que no fueran los tuyos.
Pero ves que lo he logrado. Ahora incluso, regalo estrellas. Fantaseo. Me hago agua y no es por tí.
No me acostumbro aún a rechazarte sin sentirme culpable por engañarme a mí misma, no se siente ni bien ni mal, simplemente no se siente. 
Es raro que ya no tengas la habilidad de hacerme añicos mientras te grito que te quedes con todas las fuerzas que caben en mi gargante, y después de varios años, al fin soy yo otra vez y me gusto.
Ahora viene el proceso, me quitaré la piel a jirones y borraré de mi boca tus besos. No botaré tu carta, es bonita y algún día querré leerla. Tampoco voy a cambiar mi cama ni a negar mi pasado contigo, pero de verdad me gusta esto de buscar un futuro al lado de otra persona, aunque sea por un momento.

Había olvidado lo bien que se siente sonreír de corazón.

2 comentarios:

  1. Y lo encontrarás, ese futuro al lado de otra persona. Y la amarás más y mejor, porque lo que no fue es por algo, y lo que está por llegar siempre es mejor.

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